Para ti, madre amada

Antes de concebirme en tu vientre

me concebiste en tu mente.

Antes de ser parte de tu cuerpo fui parte de tus sueños.

Antes de verme nacer me llevaste dentro de tu ser.

 

Luego de tantas lunas nuevas al fin se acabó la espera.

Luego de tanto esperarme al fin pudiste abrazarme.

Luego de tanto dolor por  mi,

todo al fin fue alegría en ti.

 

Ahora luego de tantos años siento como nunca que te amo.

Ahora soy yo el que espera

y desearía que de mi lado nunca te fueras.

Ahora madre mía eres tú el motivo de mi alegría.

 

Siempre has sido mi fiel amiga y protectora.

Eres la que siempre con su mirada

y palabras aún  me reprende y me ama.

Y siempre, siempre serás como yo lo he sido para ti,

mi razón de ser y mi motivo para vivir.